¿Acaba lo bueno o empieza lo bueno? Pregunta que se plantea uno tras las vacaciones y al comienzo de la temporada. Bueno o malo, volvemos a estos lares para seguir trayéndoles un año más: artículos, datos y todas esas cosas que hacemos. Empezamos con las previas de la temporada y hoy les hablaremos de Tercera. Venimos como siempre con algunas quejas (imposible no ser reivindicativos, aunque sea meterse en terreno pantanoso), comentaremos cierta perspectiva histórica (por aquello de ser un blog de historia) y traeremos algunas estadísticas (la base de datos hay que aprovecharla). Por último, un pequeño análisis personal de lo que veremos sobre el césped, prediciendo lo que creemos que va a pasar (y que seguramente no ocurra).
El fútbol que se nos viene...
Tercera División/Tercera RFEF, al fin y al cabo, Tercera. Cambio de nombre y devaluación a costa de promocionar otras categorías. Empezamos dándole palos a la RFEF, esa federación que dice ayudar tanto a los clubes y darles tanto dinero y tanta profesionalización y mil y un cantos de sirena. Siguiendo los desmanes de La Liga, con su Primera y Segunda División (me niego a llamarlas de otra manera), parece ser que quiere implantar el mismo modelo en este otro fútbol. Pero copiando lo malo. Es decir, la televisión. Llámenme antiguo o desfasado, pero es el mayor enemigo de nuestro fútbol. Ahora empezamos con la idea de: ¡Qué bien, más dinero para todos y a veces igual no nos hace falta pasar frío en un viaje lejano en enero! Y ahí nos quedamos. Pero sólo hay que mirar para el fútbol profesional y ver que viene después. Citando sólo algunos aspectos: partidos en lunes o en horarios laborables, normas absurdas para regular absolutamente todo (desde el tiempo que puede sonar la celebración de un gol por megafonía hasta la distancia entre el entrevistador y el entrevistado para que se vea la publicidad) o desmanes como en Italia donde quieren prohibir vestir ¡de verde! (Amigos del Lenense, Nalón, Grujoan... id tomando nota).
Pero no sólo es lo que vendrá, también es partir de la idea de que todo fútbol puede darse por televisión y que no va a haber ningún problema con la sobresaturación de partidos. ¿Habéis intentado ver un partido de Tercera por la tele? Quizás esto sea opinión personal, pero a mi me parece un tostón infumable en la mayoría de ocasiones. Y lo digo con conocimiento de causa, porque muy a mi pesar he tenido que ver a mi equipo por la pequeña pantalla más veces de las que quisiera. Si que he disfrutado alguna vez algún playoff o algún partido que salga especialmente bueno o tenso, pero yo estoy un poco loco. Para el espectador "medio" si estás delante de la tele, pues en vez de verte al equipo de tu pueblo te ves al Barcelona o al Madrid, o a uno de primera, que es un fútbol más espectacular para ver en la pequeña pantalla. Total, cuando la apagas parece que se acaba todo, es como una película, como si nunca hubiese sucedido. Yo creo que el ver fútbol en el campo y verlo por la tele es algo totalmente diferente. El fútbol a pie de banda deja huella, el recuerdo del frío, del café malo, de lo bien que te trataron en el bar de tal campo, del día que celebraste un gol vital abrazando al delantero de tu equipo, el olor a hierba, el barro en los zapatos, la aventura del día que fuiste a Vallobín y no encontrabas la entrada al campo o aquel encuentro en el que hubo tan poco juego que pasaste los noventa minutos charrando con un aficionado del otro equipo. Eso son recuerdos, eso hace que hasta el partido de la menor categoría sea memorable y ese es el punto que tiene que explotar la RFEF y sus clubes, la cercanía, democracia y libertad de los clubes pequeños. No buscar equiparaciones con el fútbol profesional, porque siempre vamos a estar en desventaja. Tenemos otros puntos fuertes, aprovechémoslos.
El fútbol que un día fue...
Y tras estas quejas sobre el hacia donde va el fútbol, vamos hablar de hacia donde va nuestro querido pozo de Tercera. Hay quien dice que esto es una categoría nueva, ya no es Tercera División, es Tercera RFEF, nada que ver. Bueno, podemos darles la razón. Pero al fin y al cabo, no es la primera vez que se vive esto. Esta categoría ha cambiado de formato muchísimas veces. La tuvimos como tercer escalafón, con aquellos duelos astur-leoneses, astur-gallegos y astur-cántabros. Cuando el Real Juvencia de Trubia peleaba por el ascenso a Segunda División contra la Cultural Leonesa o el Juvenil de A Coruña. Por entonces era una categoría de mucho nivel y también sufrió una devaluación, haciéndose provincial. Ahí vivimos a recién descendidos de Segunda pasar de jugar en el Campo de San Juan, en Pamplona a tener que ir a jugar a la escombrera de El Terreru, en Carbayín o a Pumarín, campo del antiguo Condal de Noreña, que según algún futbolista de la época era "un prado sin ningún arreglo para la práctica del fútbol". También pasamos por aquella Tercera de nivel en los setenta y ochenta, que nos deparó viajes a Riazor, entre otros y posteriormente se tornó en astur-cántabra con aquellas excursiones a Castro Urdiales, Astillero, Torrelavega o a Santa María de Cayón. Finalmente, vino el formato que nos duró más de treinta años, con un grupo para los asturianos y con esos playoffs que fueron poesía, magia y épica. ¿Quién no recuerda el gol de Emilio Morilla en Sestao o el de Pablo Acebal contra el Mérida? Este sábado entraremos en una nueva era, en la que la Tercera pierde aún más nivel, con menos equipos y sin esas grandes promociones. Éxito o fracaso, ver veremos, pero el camino a seguir debe ser el de mantener la identidad y fomentar lo que se tiene y funciona, nada de modas, copias o inventos, que rara vez funcionan y daño hacen y mucho.
La historia hasta este año
¿Y este año que tenemos? Pues nuevos inquilinos en esta tercera planta y mucho nivel. Os presentamos su bagaje histórico en esta tabla-resumen.
































